Chaharshanbe Suri: la fiesta del fuego sagrado de Irán

 

A medida que se acerca la primavera, los hogares iraníes —así como los de otros pueblos que celebran el Nowruz (Noruz) — comienzan a prepararse para una de las épocas más significativas del año. Entre todas las celebraciones previas al Año Nuevo persa, destaca especialmente el Chaharshanbe Suri, conocido como la Fiesta del Fuego.

Se trata de una antigua festividad de origen iraní/persa que se remonta, según diversas tradiciones, a más de tres milenios de antigüedad. Tiene lugar en la víspera del último miércoles antes del Nowruz, marcando simbólicamente el tránsito del año viejo al nuevo. Profundamente arraigada en la cosmovisión del zoroastrismo, esta celebración representa el triunfo de la luz sobre la oscuridad y de la pureza sobre todo aquello que la empaña.

En este contexto, el fuego adquiere un carácter sagrado: no es solo un elemento físico, sino la manifestación de la sabiduría, la verdad y la pureza de la existencia. Esta concepción encuentra paralelismos en otras tradiciones religiosas —como la imagen de la zarza ardiente, que arde sin consumirse y simboliza la presencia divina—. En el zoroastrismo, el fuego también se asocia con el creador, Ahura Mazda, y ocupa un lugar central en sus templos, donde arden llamas perpetuas. Un ejemplo notable es el templo de «Yazd Atash Behram», en Irán, cuya llama sagrada ha permanecido encendida durante más de 1.500 años.

El término “Chaharshanbe” significa “miércoles” y “suri” puede interpretarse como “festivo” o “rojo”, evocando tanto la celebración como el color del fuego. Así, esta festividad se celebra al caer la noche del martes, dando inicio simbólico al último miércoles del año iraní.

El ritual más emblemático consiste en encender hogueras en espacios abiertos, sobre las que los participantes saltan mientras recitan: «zardí-ye man az to, sorkhí-ye to az man» (“te entrego mi palidez y te pido tu rojo vital”). Con este gesto, el fuego se convierte en vehículo de purificación: se le confían las enfermedades, las debilidades y las penas del año que termina, y se recibe a cambio salud, energía y renovación. Es, en esencia, un acto de transformación interior y de esperanza.

La celebración incluye también otras costumbres populares. Una de ellas es hacer ruido golpeando ollas y sartenes, un gesto destinado a ahuyentar los últimos vestigios de negatividad y desgracia. Aunque su origen exacto es incierto, se cree que esta práctica surgió como una forma de anunciar la llegada de la primavera y espantar a los malos espíritus. El estruendo, en este sentido, actúa como un símbolo de protección y de llamada a la buena fortuna.

Asimismo, la noche se llena de vida con fuegos artificiales, música, danzas y una animada oferta de comida callejera, creando un ambiente festivo que combina tradición y celebración colectiva.

Otra tradición singular es la llamada kūza-šekanī, que consiste en romper una vasija de barro —a veces llena de frutos secos o dulces— como símbolo del final del ciclo anterior. Históricamente, esta vasija representaba el año viejo; al romperla, se deja atrás todo lo negativo y se abre paso a un nuevo comienzo cargado de prosperidad.

Algunas interpretaciones vinculan el salto sobre el fuego con la figura mitológica de Siavash, un príncipe inocente que, para demostrar su pureza, atravesó una prueba de fuego sin sufrir daño alguno. Este relato refuerza la idea de que el fuego no solo purifica, sino que también revela la verdad y protege a quien es íntegro.

Este año, sin embargo, la celebración adquiere para muchos iraníes un significado especialmente profundo. Mi país de origen y mis compatriotas atraviesan momentos difíciles y decisivos para su futuro. Confío y deseo que, de este tiempo de adversidad, surja una etapa de libertad, dignidad y felicidad. Ojalá que esta fiesta del fuego actúe como una auténtica catarsis colectiva, iluminando el camino hacia un futuro mejor para Irán y para todos los iraníes de bien.

En 2026, el Chaharshanbe Suri se celebra el martes 17 de marzo. El Año Nuevo persa, Nowruz, comenzará con la llegada exacta de la primavera astronómica: el jueves 20 de marzo a las 15:46 (hora de Madrid).

¡Feliz Chaharshanbe Suri para todos!

Comentarios

Entradas populares de este blog

¿Por qué sólo 5 Dan en karate de GM Funakoshi?

¿Quiso Japón rendirse antes de las bombas atómicas?

A Propósito de Charlie Kirk